lunes, 20 de octubre de 2014

A tipo de cambio Cencoex el nivel histórico más bajo de reservas sólo cubrió el 8% del dinero circulante en el país



Esta fue la fecha, 18 de agosto de 2003, el día que las reservas internacionales habían alcanzado su nivel histórico más bajo en todo lo que iba de robolución: US$ 20.346 millones como consecuencia -siempre lo diremos- del nefasto paro petrolero de 200-2003 que nos trajo también Cadivi. Casi exactamente once años después, el pasado 21 de agosto  el nivel más bajo de reservas llegó a US$ 20.058 millones, producto esta vez de las nefastas políticas económicas que ha llevado adelante el gobierno nacional, es decir, US$ 288 millones por debajo de lo que había sido en más de una década el nivel  histórico más bajo, pero esto ya es historia. 

            El pasado 10 de octubre de 2014 las reservas marcaron su nuevo histórico nivel más bajo: ¡US$ 19.784 millones!, luego que desde el 3 de octubre se colocaron por debajo del record del 21 de agosto, contabilizándose en US$ 20.012 millones hasta llegar a los US$ 19.784 millones citados. Ahora estas reservas históricas tan bajas ¿cuánto cubren de la liquidez monetaria circulante? Para el 3 de octubre, última información de la Bodega Central en este aspecto, se señala que la liquidez del dinero circulante en la economía sin meter el cuasidinero fue de Bs. 1.528.320 millones, o lo que es lo mismo decir Bs. 1,528 billones. Eso indica que a la tasa de Cencoex las reservas se transformaron  en Bs. 124.640 millones, lo que dramáticamente cubren apenas un 8% de esa liquidez monetaria; a tasa de Sicad I representan Bs. 217.624 millones, es decir, responden por un 14%; y a Sicad II que significan Bs. 989.200 millones para cubrir  el 65%  de tal liquidez. 

Del mismo modo, para el último balance financiero de la BCV de agosto, se sostiene que la contabilidad en oro marcó US$ 15.145 millones, los DEG US$ 3.429 millones, mientras que las inversiones en divisas y la cuota del FMI llegaron a US$ 1.108 millones, esto significa  un total de US$ 19.502 millones, de tal manera que si a US$ 19.784 millones de reservas  le restamos ese total, habrían quedado entonces  US$ 282 millones como disponibilidad de divisas, es decir, es el dinero cash con que cuenta hoy en día la Bodega Central, en otras palabras  estamos en el peor  mundo económico posible, después de esto el infierno de Dante. 

lunes, 13 de octubre de 2014

Ante el colapso de divisas en el país para el primer semestre del año las importaciones han caído en US$ 5.000 millones en comparación al mismo periodo 2013 lo que hace continuar el desabastecimiento y la estanflación



A falta de pan que no está vendiendo ya la Bodega Central, no tenemos otra que comernos la arepa que presenta el INE en cuanto al asunto de importaciones y exportaciones en el país, las cifras difieren y se trata porque en el caso de la BCV siempre son provisionales, mientras que al parecer están más actualizadas en el Instituto. Así las cosas, el BCV sostiene que el año 2012 las importaciones no petroleras terminaron en US$ 47.544 millones, no obstante el INE dice que las mismas llegaron a ¡US$ 54.767 millones! lo que representa el máximo histórico hasta el momento. Para el 2013 como sabemos la Bodega sólo llegó a contar hasta el primer semestre de ese año como importaciones no petroleras por US$ 21.357 millones, dejando con esto de contabilizar estas estadísticas, mientras que el INE lo hizo en US$ 22.193 millones, a la larga para el Instituto el total de importaciones el pasado año fue US$ 45.151 millones, lo que significó una reducción de casi US$ 10.000 millones que provocaron el desabastecimiento y la estanflación, y esto ocurre cuando eres altamente dependiente del sector importador, reducir importaciones con crecimiento del desarrollo interno sería lo saludable, reducirla sin aquello, es aterrador. 

Para el primer semestre del año esta reducción continua, toda vez que para los primeros seis meses del año las importaciones llegaron a US$ 17.351 millones en comparación a los US$ 22.192 millones para el mismo periodo del pasado año, lo que evidenció una reducción de casi US$ 5.000 millones, lo que provoca al mismo tiempo la continuidad de la escasez de productos que tenemos ligado al estancamiento de la productividad. De esos US$ 17.351 millones de este año, el sector privado trajo el 59% mientras que el sector público lo hizo con 41%, presentándose aquí una disminución ya que para el primer semestre de 2013 la relación fue de 68/32 entre el privado y público, lo que indica que el sector privado está importando menos y el sector publico mucho más. 

De estos US$ 17.351 millones que va en este primer semestre de 2014, el imperio yanqui aparece como nuestro principal proveedor con US$ 4.079 millones, lo que representó casi un tercio del total, seguido del imperio chino con US$ 2.422 millones, ocupando la medalla de plata Brasil con casi US$ 2.000 millones de corotos traídos del gigante del Sur, el resto de los países nos exportan cada uno menos de US$ 1.000 millones. Del total importado hasta junio, las maquinarias y por supuesto los materiales eléctricos  ocupan el primer lugar con US$ 4.296 millones, seguido de las importaciones agrícolas, vegetal y animal con US$ 3.157 millones, aquí los productos químicos ocupan la tercera casilla con US$ 2.763 millones, mientras que los metales comunes y alimentos, bebidas y tabaco ocupan la cuarta y quinta casilla, con US$ 2.015 millones y US$ 1.620 millones respectivamente, para la semana que viene describiremos en detalle el paupérrimo estado de las exportaciones no petroleras del país.     

viernes, 10 de octubre de 2014

Entre marzo y diciembre de este año el gobierno central debe pagar más de US$ 5.000 millones de deuda externa



Fue durante la gestión de Tobías “raya”  Nóbrega, en julio del año 2003,  en que los bonos Brady  salieron  a la palestra pública en la Corrupción Bolivariana, a través del anuncio de la recompra por parte del Estado  de  aproximadamente US$ 3.800 millones de los bonos negociados en el Plan Financiero que había hecho la República en  1990, esto involucraba  a la mayoría de los Bonos cuartorepublicanos con Reducción Temporal de Intereses conocidos como los Bonos Flirb, los de Conversión (Conv) y los Bonos de Dinero Nuevo (BDN), que vencerían en los años 2005 y 2007. Si bien es cierto, que dicha recompra está registrada en la Memoria 2003 del Ministerio de Finanzas, la misma  nunca fue  nada  clara y generó muchas  dudas al respecto. La transacción  consistía es que con la emisión de US$ 1.500 millones del bono 2010 bajo las leyes del Estado de New York, algo que también comenzó en la gestión Nóbrega, se recomprarían US$ 1.650 millones, quedando un remanente de US$ 2.150 millones (3.800-1650) del cual nunca se dijo nada, ni se menciona de hecho en la Memoria de Finanzas de ese año. Eso lo traemos hoy  a colación  porque el bono Global 2014 que se tuvo que pagar el pasado 8 de octubre también estuvo involucrado con los bonos Brady.  
  
            Así las cosas, en septiembre de 2004 se realizó otra operación de refinanciamiento de la deuda externa, con la  emisión del Bono Global 2014 por un monto de US$ 1.500 millones con cupón de 8,5%, sosteniendo la Memoria de Finanzas de ese año, que la operación tuvo como objeto la obtención de recursos para el servicio de la deuda externa y el canje de los Bonos Conversión y  Flirb que habían quedado pendientes  de la transacción de 2003. Agrega la Memoria que la República retiró un valor nominal de US$ 1.300 millones  en bonos Conv y US$ 901  millones de Flirb mediante la emisión de US$ 700 millones de los bonos Globales 2014, al mismo tiempo que se generaron US$ 800 millones  en efectivo para el pago de la deuda externa, es decir, por enésima vez en vez de cancelar lo que se debía, por una parte reextendieron los bonos Conv y Flirb por 10 años más (Global 14) y se endeudó al país para cancelar pasivos, en el ya trillado proceso de recalentamiento de deuda. 

            El pasado miércoles, el Bono 2014 llegó a su fin, allí se intercambiaron intereses de 4% como máximo que venían pagando los bonos Conv y Flirb, por 8,5% que era el cupón del global  en franco detrimento de la República, en otras palabras, con la operación de 2004 se le dio vida a estos bonos por 10 años más, y pensar que esta era parte de la misma deuda que se había adquirido en la segunda mitad de la década de los año 70 del pasado siglo, negociada en 1986, enmendada en 1987 y refinanciada en 1990 a través del famoso Plan Brady como bien esta explicado en mi libro: “La Piedra de Sísifo”,  al final o tú pagas la deuda que debes o la reciclas, no hay manera de librarte de ella.  En este sentido, nuestro país entre marzo y diciembre de este año tiene que cancelar US$ 2.275 millones de deuda externa que incluye este Global 2014, mientras que por  intereses de esa deuda el  propio Ministerio de Finanzas establece un pago de US$ 2.705 millones para el mismo periodo, para un total de casi US$ 5.000 millones por parte del gobierno central, para el año que viene las proyecciones son de US$ 2.400 millones de principal que incluye el Eurobono por US$ 2.000 millones a vencerse en el primer trimestre de 2015, mientras que el pago de intereses ronda los  US$ 3.500 millones, lo que totalizan casi US$ 6.000 millones más, todo lo cual significa que la crisis de la deuda está de nuevo a punto de estallar.

martes, 7 de octubre de 2014

En el último Informe Venezuela con fecha 29 septiembre que emite la Oficina Nacional de Crédito Público del Ministerio de Finanzas se alerta de la continua baja de los bonos soberanos, del alto riesgo-país sobre los 1.000 puntos, de las escasas reservas de apenas US$ 21.025 millones y del precio del petróleo que cerró para esa fecha en US$ 86,65



La cosa está roja, rojita y el gobierno lo sabe a través del último informe Venezuela emitido por la Oficina Nacional de Crédito Público del Ministerio de Economía, Finanzas y Banca Pública, ellos mismos son los que dicen por ejemplo que el  pasado 29 de septiembre, el indicador riesgo-país EMBI+ se ubicó en 1.234 puntos básicos (pbs) sin presentar variación con respecto al cierre de la jornada anterior. Este índice lo lograron colocar por debajo de los 1.000 pbs a mediados de año, pero a partir del primero de agosto el mismo viene subiendo como la espuma del Ariel que no se consigue. Actualmente estos 1.234 puntos, dobla por completo al de Argentina que cierra para la misma fecha en 682 pbs, del mismo modo que quintuplica el promedio del EMBI+ para todos los países restantes que se estableció en 227 pbs. Hay que recordar que Brasil para la misma fecha marcó un riesgo-país de 171 pbs, mientras que Colombia, Perú y México lindo y querido se mantuvieron por la línea de los 154 nada más.   

            Por supuesto que esta cotización del EMBI+ incide directamente en la cotización de los bonos venezolanos del país, los cuales cerraron la semana en baja, de nuevo ellos mismos lo dicen en el informe cuando sostiene que: los Bonos Soberanos al cierre del día 29 de septiembre y en comparación con el cierre de la jornada anterior se cotizaron a la baja presentado mayor movimiento el USD-28. Así las cosas,  los soberanos 16-22-26 y 31  aún se mantienen en la barrera de los 80, mientras que el resto de los bonos  no pudieron pasar del 73%, resaltando como siempre el global 38 como bono basura. En cuanto a los bonos de Pudrevsa, estos siguen encabezados por el PDV-14 que vence este año, y luego aparecen el 15, 17 y 22  que se mantienen en la barrera de los 80, mientras que los PDV 16 y 17 siguen peleando por estar en la década de los 70, manteniéndose allí entre la basura el 27 y 37.     

            Para cerrar este nada agradable cuadro, se tiene que el informe habla de las escasas  reservas de US$ 21.050 millones, es decir, sólo US$ 992 millones por encima de su nivel más bajo producido el pasado 21 de agosto y  hace mucho hincapié en la caída del precio del petróleo que cerró para el 29 de septiembre en US$ 86, 65, o sea ¡esto esta feo, muy feo!  

lunes, 6 de octubre de 2014

Este mes PDVSA tiene que cancelar los US$ 3.000 millones del fraudulento PDV 2014

El prospecto de emisión de los US$ 3.000 millones de los Pudrebonos 14, 15 y 16, de finales de octubre de 2009, ofertaba US$ 1.300 millones a vencer en el 2014 a una tasa del 4,90%; US$ 1.300 millones para pagar en el 2015 a una tasa del 5,00% y de US$ 400 millones a caducar en el 2016 con una tasa del 5,125%, era la época del Triángulo de las Bermudas, Giordani en Finanzas; Ramírez en Pudrevsa y Merentes en el BCV, y también era la época del lavado  de bonos  en el país. Hay que recordar que tales Pudrebonos  se emitieron sobre una prima del 138%, lo que significaba que a pesar de que el tipo de cambio oficial para la época era de 2,15, se recuerdan?, había que comprarlos según la mafia en Bs. 3,02/US$, derivado de agregarle al tipo de cambio oficial los 138% de la prima, tía  y sobrina, más el 2% de comisión bancaria, así que 2,15 x 1.38 x 1.02 = 3,02, de tal manera que para el inversionista que comprara unos US$ 100.000 en bonos a un precio de Bs. 302.000 y aceptaba una venta de los mismos de 65% como así lo ordenaba la mafia, recibía en realidad US$ 65.000, lo cual evidenciaba que su compra le había salido a un tipo de cambio de Bs. 4,64 (Bs. 302.000/US$ 65.000), es decir, nunca, pero nunca obtenía verdes a la tasa oficial de 2,15, algo que aceptaba el inversionista porque con todo y la mafia establecida adquiría verdes mucho más barato que el mercado negro, ese era la función de aquellos Pudrebonos.    

A final Pdvsa  como no se pudo contener emitió un total de US$ 3.261 millones, US$ 1.413 millones de los cuales se vencerían en  octubre de 2014, que son los que nos ocupan en el día de hoy; otros de igual monto con caducidad en octubre de 2015 y US$ 435 millones a cancelar en octubre de 2016, y como se había emitido al 138% de su valor en realidad la estatal petrolera recibió unos US$ 4.500 millones, si celebrar mucho puesto que el pago de intereses de los tres bonos estableciendo su caducidad es de casi US$ 1.000 millones, lo que redujo el monto conseguido a casi su misma emisión. Pero como siempre Pudrevsa  ha tenido problemas para honrar sus compromisos, e hizo en agosto de 2010 con el Petrobono 2014, exactamente lo mismo que había hecho con los Petrobonos 2011 que se vencían en el 2013, los ¡recicló! Así las cosas, en aquel mes del año 2010, cuando la estatal no podía satisfacer unos pagares que tenía con la Bodega Central reaperturó el Pudrebono 2014  por US$ 1.587 millones con la pequeña cosilla de que tales fueron adjudicados en su totalidad en una de pagarse y darse el vuelto a la propia Bodega Central, todo aprobado por supuesto por Finanzas, activándose de nuevo el Triángulo de las Bermudas (Giordani-Ramírez-Merentes)  en donde se han perdido más millones de dólares  que la cantidad de aviones que se le atribuyen.


De esta forma es así es como llegamos al vencimiento de los US$ 3.000 millones para este mes del Pudrebono 2014, es decir, la estatal petrolera tiene que pagar semejante cantidad a un bono que primero sirvió con US$ 1.413 millones para alimentar a los traficantes de dólares en el país, y en donde  luego en su reapertura se utilizaron US$ 1.587 millones para hacer una triquiñuela con el Banco Central, mayor corrupción que esta y todos nos morimos. Otros compromisos que tiene que pagar o ha pagado Pudrevsa este año, es el caso por ejemplo de unos certificados de inversión por un monto de US$ 1.389 millones, unos préstamos no garantizados que suman US$ 767 millones, así como una facilidad de crédito por US$ 109 millones, para un total de US$ 2.265 millones lo que elevó sus compromisos para este 2014 a más de US$ 5.000 millones, con el fraudulento Pudrebono a punto de pagar.