jueves, 8 de diciembre de 2011

Los chavistas que eran felices en el 2006 y no lo sabían...

Por allí siempre se dice que éramos felices y no lo sabíamos, pero resulta ser que también los chavistas eran felices y tampoco lo sabían, unos datos macroeconómicos desde hace 5 años así lo confirman haciendo una comparación con el periodo actual.

            Para el año 2006, es decir, ya a tres años del aquel nefasto paro petrolero el tipo de cambio estaba en Bs. 2,15 por dólar; el Producto Interno Bruto en comparación al año anterior había crecido en ¡9,9%! aunque usted no lo crea; la inflación era de ¡17%!, por no hablar del 14% que había marcado el año anterior; el riesgo país de Venezuela estaba en ¡200 puntos básicos! (pb) como en la grandes economías desarrolladas que alentaba la inversión extranjera. Por otra parte, el saldo general en la  balanza de pagos en el 2006 reseñaba un buen superávit de casi ¡US$ 5.000 millones!, donde las exportaciones no petroleras marcaron ¡US$ 7.606 millones!  y las importaciones no petroleras se encontraban en US$ 29.342 millones. Del mismo modo una institución denominada  Banco Central de Venezuela mostraba un saldo positivo en divisas también de cerca de ¡US$ 5.000 millones!, donde el aporte del sector privado se colocó en una extraordinaria participación del ¡24% del total de ingresos de divisas!  Por si fuera poco, la deuda externa de la República incluyendo la de PDVSA saldaba en ese mismo año US$ 26.598 millones, mientras que la deuda pública interna rozaba los Bs. 36.234 millones. Pero hoy en día cada uno de eso valores macroeconómicos en vez de mejorar o mantenerse, se fueron al precipicio de Sábado Sensacional.

Así las cosas, 5 años después la moneda está devaluada en 100% (4,30); el PIB cerró el 2010 en un negativo 1,5% lo que significó una caída del más del 115% desde el crecimiento experimentado en el 2006, el gobierno para este año espera terminar en positivo, ya que hasta el tercer trimestre de este año el mismo ha registrado un crecimiento de 4,2 en comparación al trimestre anterior, aún así,  es una cifra muy inferior a la lograda en el 2006. La inflación una vez más, está por cerrar por 28%, hace rato que está así,  a la vez que el riesgo país ha aumentado en más de 500% desde nuestro año de referencia colocándose éste en ¡1.250 pb! Siguiendo con estas cuentas el saldo positivo de la balanza de pagos de US$ 5.000 millones en el 2006 cerró en deficitario en más de US$ 3.000 millones hasta el tercer trimestre de 2011, pero este terminará sin duda en más de US$ 4.000 millones cuando finalice el año. Por su parte las exportaciones petroleras han caído desde el 2006 en 55% cerrando estas para el tercer lapso del año en US$ 3.392 millones, al mismo tiempo que se mantienen el mismo volumen de las importaciones no petroleras, ambas se agudizaran al final de 2011. En este nefasto panorama el saldo positivo de divisas de 2006 ha caído vertiginosamente a un déficit de más de US$ 2.000 millones para el tercer trimestre 2011 con una tendencia a hundirse  en lo que termine el año, a todas estas el sector privado solo colabora con el 6% del total de divisas que ingresan en el país, cuando hace 5 años lo hacía en 24% como vimos anteriormente.

Finalmente, al igual que el tipo de cambio, el PIB, la inflación y el riesgo país, el gobierno ha sido no menos que desastroso en cuanto al tratamiento de la deuda externa, está registra según la ahora Bodega Central de Venezuela un total de casi ¡US$ 95.0000 millones! para el tercer lapso de 2011 lo que representa un salto de más del 250% con respecto al 2006, producto principalmente por la inescrupulosa Pudrevsa y los nefastos fondos chinos, la interna por su parte ha crecido en casi 300% cuando está cerró en el primer semestre 2011 en ¡Bs. 138.523 millones!. Ahora bien, ¿qué fue lo que pasó a los chavistas en estos 5 años que eran felices y no lo sabían?. La respuesta es obvia, el mismo Chávez lo dijo durante la campaña presidencial de 2006 ¡quien vote por mí, está votando por el  Socialismo del siglo XXI!, y entonces llegaron al poder los atilas de Merentes, Ramírez, Rodríguez Araque y el más nuevecito de todos  Giordani. Vino la gigantesca corrupción, el endeudamiento de Pudrevsa, el mamut blanco del Fonden, las expropiaciones, la emisión inescrupulosa de bonos, los créditos adicionales,  la eliminación del mercado bursátil, los traficantes de dólares, la mafia de Cadivi y ahora la del Sitme, todo seguido  ahora por la Ley de Costos y Precios, la de Arrendamientos de Viviendas  y  por si fuera poco la “maldición china” de más reciente  data.


martes, 6 de diciembre de 2011

Al completarse el traslado de las 200 toneladas de oro que aún están en el exterior Venezuela no tendrá reservas internacionales en oro, sino “reservas nacionales en oro”

             El oro comenzó a llegar, entren que caben cien, cincuenta lingotes parados, cincuenta lingotes de pie, Merentes dijo que en este primer lote han llegado unas 18 toneladas del metal, por lo que según el punto de cuenta presentado al presidente Chávez a principios de agosto de este año, aún faltaría  traerse otras  doscientas. Ahora,  que siga entrando este oro a las  bóvedas de la Bodega Central de Venezuela traído desde el exterior para que pierdan su valor.

            En la actualidad las 212 toneladas de oro que tenemos en el exterior, según la onza de metal a  US$ 1.692 tendrían un valor de US$ 11.500 millones, puesto que estarían afuera  unas 6.796.104 onzas, según aquel punto de cuenta antes citado (6.796.104 x 1.692 = 11.500), pero como su nombre lo dice, estas son reservas  internacionales, y para ser catalogadas como tal, tienen que estar en el extranjero, porque allá es donde valen los US$ 11.500 millones que estamos comentando, no en las arcas de la Bodega Central, allí no valen nada a pesar de que tengan el sello Good Delivery, lo  que significa que han cumplido con los estrictos requisitos de calidad para poder ser comercializado en cualquier lugar del globo. En este sentido, solo los miembros de la London Bullion Market Association (LBMA, en español: Asociación del Mercado de Barras de Londres) son los únicos que aseguran el valor de estas reservas, y Venezuela no pertenece a dicha asociación, a diferencia de Brasil que a través de la AngloGold Ashanti Mineração Ltda  y Umicore Brasil Ltda, al igual que México con las Met-Mex Peñoles, S.A., que si pertenecen,  podrían dar fe de la existencia de tal oro, no la Bodega Central que tenemos aquí que dirige ese pendejo Kinomatemático.  Supongamos que por una crisis de divisas necesitemos ese oro, lo primero que habría que hacer es llevarlo al exterior para demostrar el sello, ¿cuánto tarda eso?, miren todo lo que ha tardado trasladar a Venezuela apenas 18 toneladas desde que Chávez dio la orden, ¡más de tres mese!, de aquí allá en una emergencia en un traslado de más de 200 toneladas de nuevo al exterior nos hundiremos sin duda como el Titanic.

            A lo anterior, habría que sumarle el hecho de que si bien es cierto, las barras de reservas nacionales  resguardadas actualmente en la bóvedas de la Bodega Central, unas 155 toneladas aproximadamente,  superan las 995 partes por mil, lo cual es equivalente a la condición internacional de Good Delivery, no es menos cierto asegurar, ojo, que las mismas carecen, léanse bien, ¡carecen del sello de la refinadora que certifica tal condición!, por lo tanto, realmente ¡no son Good Delivery!, por lo que no valen absolutamente nada en el mercado financiero internacional, es decir, se trata de un vulgar oro cochano sin ningún tipo de valor,  aquí estamos hablando de unas 4.936.896 onzas, bajo esta condición lo cual equivalía a decir que valdrían unos US$ 8.400 millones (4.936.896 x 1.692). En conclusión, en la actualidad  tenemos US$ 8.400 millones que están en la arcas de la BCV sin ningún valor internacional y por el otro lado estamos trayendo del exterior unos US$ 11.500 millones a precio de mercado actual  que valen en el exterior, no acá por lo antes explicado, todo lo cual trae como consecuencia que cuando  llegue todo ese oro a nuestro país, Venezuela no tendrá reservas internacionales en oro, sino ¡reservas nacionales en oro!, ¡la que nos faltaba, pues!





lunes, 5 de diciembre de 2011

Compotas, agua mineral, jugos de frutas, pañales desechables, champú y enjuague, desodorantes, jabones, papel higiénico, máquinas de afeitar, toallas sanitarias, crema dental, cloros, ceras, detergentes, suavizantes y lavaplatos, serán los conejillos de indias de la nueva Superintendencia de Costos y Precios

Según la Providencia Administrativa 006 de la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (SUNDECOP) publicada el pasado martes 22 de noviembre,  lo primero que tienen que hacer los sujetos a la Ley, es decir,  Raymundo y todo el mundo, es la notificación de sus precios ante dicho organismo, y una vez realizado este paso le será emitido el Certificado Electrónico de Registro, a no ser que la información sea falsa, contenga inconsistencias, omisiones o desviaciones, o cuando no suministre la información solicitada en forma íntegra.  Ahora, según la Providencia  007 los conejillos  de indias de este experimento  serán las compotas, el agua mineral, los jugos de frutas, pañales desechables, champú y enjuague para el cabello, desodorantes, jabón de baño papel higiénico, máquinas de afeitar, toallas sanitarias, crema dental, cloros, ceras para pisos detergentes, suavizantes y lavaplatos, quienes tendrán  que notificar sus precios entre el 23 de noviembre y hasta el 7 de diciembre de este año.

            Una vez concluida la fase de notificación de precios, Raymundo y todo el mundo en la oportunidad que se señale deben suministrar a la Sundecop según la providencia 007 su estructura de costos los cuales están  divididos en cuatro renglones: Datos contables, financieros y mercantiles; Datos de  empresas relacionadas, agencias y sucursales; Datos del Inventario y Datos de la transferencia tecnológica. Los primeros incluyen: Estructura de Costos, Balance  General, Estado de Ganancias, Pérdidas y Costos de Producción, Estado del movimiento del Patrimonio y de Flujo de Efectivo, así como de los Inventarios. La Sundecop exige además: Notas de los Estados Financieros  auditados en caso de poseerlos, mientras que los importadores deberán entregar copia del RUSAD 003, 004 y 005 por cada importación, también se tiene que informar cantidad de trabajadores, tamaño de la empresa, capacidad instalada y usada, la Colonia Tovar, y toda aquella información que a la Sundecop le venga en gana. Del mismo modo las empresas deben señalar sus agencias o sucursales con su respectiva dirección, siendo en caso de ser una sucursal dar información de la casa matriz. Por si fuera poco, por el momento los sujetos de aplicación a la ley deben llevar el plan de compras, su planificación, su política de ventas, la frecuencia con que valora su inventario, la forma de registrar contablemente la mercancía dañada o vencida, así como señalar que su proceso productivo  implica el pago de patentes, regalías, asistencia técnica o servicios tecnológicos. Ahora una vez suministrada toda esta información de costos, será la Sundecop según el artículo 3 de la Providencia 006 la que de manera “unilateral” determinará los precios máximos de venta o banda de precios en la cual el productor podrá vender sus productos, no estando aún claro el procedimiento del “pataleo” en caso de que se esté en desacuerdo con el valor  establecido.

Tal  providencia también sostiene en su artículo 18 que no se podrá lanzar un nuevo producto al mercado sin su debida autorización, de la misma forma que el artículo 6 incita a los Consejos Comunales a participar en el proceso de inspección y fiscalización durante las fases del Registro Nacional de Bienes y Servicios. Aquí es nuestro deber  es recordar, que según la ley aprobada en julio pasado, aquellos  que nos se inscriban en el  Registro  Nacional  de  Precios  de  Bienes  y  Servicios  o  inscribirse  fuera  de  los  plazos establecidos; no  informar  a  la Sundecop  la estructura  de  costo  antes descrita, o dar información falsa y insuficiente, así como  obstaculizar la actuación de los funcionarios autorizados por la Superintendencia serán penados con 15 salarios mínimos urbanos, es decir, con Bs. 23.220. Aplicándose el doble de la multa  a quien reincida en algunas de las sanciones anteriores, mientras que para aquellos que reincidan por segunda vez se les  aplicará    la sanción  de  clausura  temporal  de  almacenes,  depósitos  o establecimientos,  hasta  por  un  plazo  de  noventa  (90)  días, y una reincidencia por más de dos veces será sancionada con  la  inhabilitación  temporal  del  ejercicio  del  comercio,  la  actividad  o  profesión,  hasta  por  un  plazo  de  diez  (10)  años,  atendiendo a la gravedad del incumplimiento, y si se  jurungan mucho ¡exprópiese!


viernes, 2 de diciembre de 2011

Chávez tiene a su entera disposición más de US$ 64.400 millones en el exterior aparte de las reservas

            Para el cierre del tercer trimestre de 2011, el total de Activos Internacionales de la República quedaron conformados de la siguiente manera: US$ 19.771 millones de  inversión extranjera principalmente en acciones y otras participaciones de capital con reinversión de utilidades de  empresas del Estado como Pudrevsa; US$ 9.108 millones en emisiones de títulos sobre todo en bonos y pagarés; ¡US$ 90.077 millones! registrados en “Otras Inversiones” y  US$  31.109  millones de reservas internacionales que habían para ese momento, para una posesión  total de activos internacionales de la República de US$ 150.065 millones. Analicemos lo de las “otras inversiones”.


 Esta cuenta que tienen más de ¡US$ 90.000 millones!,  griten la cifra si así lo prefieren: ¡más de US$ 90.000 millones!, reseñados en la cuenta de “Otros Activos” de la República, están especificados principalmente en la forma siguiente: US$ 24.221 millones entre créditos comerciales y préstamos otorgados por la nación; US$ 38.691 millones que están en monedas y depósitos en bancos extranjeros, y US$ 25.768 millones registrados como “otros”, estos dos últimos son dinero cash, por lo que cuando sumamos ambas cifras hacen un total de ¡US$ 64.459 millones! que son recursos que están a entera disposición del Gobierno aparte de las reservas internacionales, es decir de Chávez. Sabemos por informaciones anteriores de la Bodega Central de Venezuela que los  US$ 38.691 millones se ha ensanchado últimamente por los acuerdos chinos, en donde también se incluyen los recursos en dólares del Fonden transferidos por la BCV y Pudrevsa, pero se desconoce por completo la composición de los otros US$ 25.768 millones que ni la misma BCV  sabe de que se trata.  

 Ahora estas disponibilidades cash sirven para dos cosas, la primera de ellas para contrarrestar  una dificultad de divisas  cuando por ejemplo termine de reventar la crisis financiera en Europa como consecuencia de la deuda externa que tire para la baja a los precios del petróleo, con eso es que verdaderamente se contaría mientras comenzáramos a vender nuestros activos en el exterior, o esperaríamos el vencimiento de los títulos de valores extranjeros adquiridos, mientras que el mundo como el Titanic se hunda. Lo otro sería la utilización de estos cuantiosos  recursos en la campaña electoral del venidero año, donde con esto reine el populismo absoluto, ya que el comportamiento de la misma cuenta así lo ha demostrado.

Así las cosas, es notorio señalar que la cuenta de monedas y depósitos en bancos extranjeros con la bonanza petrolera que habíamos vivido efímeramente durante el 2008, logró acumular hasta el  tercer trimestre de ese año casi los US$ 30.000 millones, lo que era hasta ese momento su máximo histórico, y fue precisamente por la caída de los precios del petróleo al final de ese mismo  año, en que tales recursos fueron utilizados de forma emergente, terminando  dicha cuenta al trimestre siguiente en US$ 19.523 millones, lo que indicaba con claridad que la crisis más temprano que tarde se había llevado más de  US$ 10.000 millones en solo un trimestre. Dicha cuenta para el primer trimestre de 2009  se recuperó favorablemente llegando esta  a los US$ 28.091 millones, pero una vez que el Gobierno de nuevo  enfrentó dificultades económicas sobre todo con  la escasez de divisas, le metió mano de nuevo a tales activos dejándola en US$ 16.273 millones para el cierre de ese año, lo que había significado una bajá de mula de casi US$ 12.000 millones en ese año, en el 2010 esta “metedera” de mano en estos recursos llegó a US$ 4.500 millones, por lo que la misma será infinita en la campaña electoral que se avecina.   


El venidero martes estaré en Caracas con una Ponencia sobre la estafa que Pudrevsa le viene haciendo al Fonden por lo de la ganancia súbita, en las “Jornadas Petroleras” que ha organizado mi amada Escuela de Sociología de la UCV, la cita es allí  entre los día 6 y 9 de este mes en el auditorio Karl Marx (Azul), a precios muy solidarios, igualmente informó que mi libro “La Piedra de Sísifo” (La Maldición de la Deuda Pública en Venezuela 1976-2038), se estará vendiendo de manera especial en dicho evento, así que allá  nos vemos.  

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Según el propio BCV hasta septiembre de 2011 el “mercado negro” había financiado más de US$ 5.200 millones para las importaciones

Recientemente habíamos dicho que la Comisión de Administración de Divisas informó que para el tercer trimestre de este año ha autorizado US$ 18.479 millones para importaciones, de los cuales US$ 14.765 millones representan las importaciones ordinarias y los restantes US$ 3.715 millones que se trajeron  vía convenio con la Asociación Latinoamericana de “Desintegración” (Aladi).  Por su parte,  la Bodega Central de Venezuela informa que para el mismo periodo,  de las primeras había liquidado US$ 13.985 millones, lo que significa el 95% de las mismas, mientras que de las segundas las complació todas para un total de US$ 17.700  millones de divisas liquidadas. Al mismo tiempo la propia Bodega sostiene que  entre enero y septiembre de este año  ha liquidado por el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera  un total de US$ 6.185 millones, por lo que en total entre sus gestiones ordinarias  con Cadivi y el  Sitme, ha liquidado un total de US$ 23.885 millones (17.700 + 6.185) para los tres  primeros trimestre del año,  y si de la misma forma es la propia Bodega Central de Venezuela que también nos dice que según las Balanza de Pagos de Venezuela de reciente publicación  para esos tres trimestre de 2011 entraron US$ 29.144 millones de importaciones “no petroleras”, es decir, aquellas que realmente cruzan por nuestras  aduanas desde el exterior  como productos  e insumos,   indica entonces con pelos y señales que el mercado negro del dólar financió ¡US$ 5.259 millones en estos 9 meses del año!, que es la diferencia según estas cuentas entre lo liquidado y lo realmente entrado, todo lo cual significa un gran negocio para los  traficantes de dólares del país.

Esto al mismo tiempo significa varias cosas, la primeras de ellas es que si el Sitme no existiera, Cadivi estaría pasado aceite en estos nueves meses del año por más de US$ 6.000 millones, toda vez que esto ha sido lo transado por el sistema para este periodo.  El segundo lugar, el tipo de cambio que está tomando el mercado negro tiene como referencia los datos de la propia BCV, puesto que el traficante de dólares más insignificante  sabe que existe una relación entre el dinero circulante de la economía que para el 4 de noviembre llegó a  su última actualización de Bs. 375.390 millones ante unas reservas internacionales que alcanzaron US$ 29.231 millones para la misma fecha, lo cual  origina un tipo de cambio de Bs. ¡12,84! (375.390/29.231) de dinero circulante por cada dólar en las reservas, y eso que estamos considerando todo el oro nacional en las bóvedas del BCV que no tienen  ningún valor internacional ya que no tienen el sello “Gold Delivery” , todo  lo cual  arrojaría un coeficiente no menos que escandaloso. Finalmente, todo esto nos indica que todas las políticas aplicadas por el gobierno, la agilización de Cadivi, el invento del Sitme, la reforma de la ley de ilícitos cambiarios,  el instructivo del Seniat de mayo de 2010 donde los importadores tienen que especificar el origen de las divisas, así como el cartelito aquel que tienen que colocar los comerciantes sosteniendo que gracias a la venia de la Comisión habían obtenido sus mercancías, ha sido todo un rotundo fracaso para combatir al imbatible mercado negro del dólar que origina una alta inflación.